PROPUESTA (16-18 AÑOS)

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Idea central de la etapa: La propuesta y el encuentro con Jesús contrasta las cosas que estoy viviendo.

Descripción de la etapa:

El chico ya está al final de su camino en el colegio, es más maduro que antes  y está empezando a tomar decisiones de por dónde quiere que vaya su vida. El grupo sigue siendo la herramienta básica de trabajo. Se vive un clima de diálogo más sincero, más profundo. Es el momento en el que puede estar ‘tocado’ en cierta medida por la propuesta cristiana. Ya empieza a no ser sólo un ‘ambiente’, sino una primera elección (aunque no decisiva).

La propuesta de Jesús puede ser el hilo conductor de la etapa. Hay curiosidad por un acercamiento más adulto a él. Si seguimos diciendo lo mismo, en un tono literal e infantil, perdemos el interés de quien ya es capaz de no creer lo que le dicen sin más. Un primer acercamiento a las lecturas bíblicas (especialmente evangélicas) mostrando su sentido real, no literal, es un primer paso que puede ser el marco de los temas a tratar después o la iluminación de lo tratado antes. La Palabra debe estar vinculada a la vida, a ayudar a vivir. No es un adorno piadoso, sabemos lo que en verdad quiere decir y sacamos algunas consecuencias para nuestra vida.

También es importante empezar a presentar al Jesús de la Historia. Contrastamos nuestra propia vida con la forma de vida de Jesús. Este contraste no puede ser moralista ni, en absoluto, culpabilizador, sino que debe impulsar a vivir más y mejor.

Están empezando a pensar en cómo integrar su vida, aunque aún viven en compartimentos estancos. El trabajo sobre estos temas va dando referencias al chaval para una futura integración de su vida.

Es el momento de rezar en todas las reuniones, enseñando a orar de formas diversas. Todas ellas intentan superar el compartir como estoy. Incluso alguna reunión puede dedicarse en exclusiva a la oración. Puede ser un momento adecuado para introducirles a la eucaristía como celebración del signo del Reino. Pero es importante hacerlo bien, de forma que ni se fuerce a cosas que no tienen sentido aún para ellos, ni dejando pasar el tema sin más.

El cuaderno personal es una herramienta útil para ir expresando sus vivencias y que vaya haciéndose cargo de ellas, para ir siendo capaz de tomar conciencia de su vida y de sus decisiones.

Ya se empiezan a tener encuentros personales, en los que se dialoga periódicamente con el chaval sobre temas que abarcan la persona entera, fomentando actitudes personales, la toma de conciencia de su realidad personal y de su entorno de amistad, la autoaceptación y la responsabilidad.

Objetivos de la etapa:

Reconocerse hijo de Dios

  • Descubrir la oración como un lugar de encuentro con Dios.
  • Descubrir la propuesta de Jesús iniciándose en una lectura más adulta del evangelio.
  • Situar las actitudes vividas por Jesús y María como puntos de referencia para revisar su propia vida frente a los valores que transmite la sociedad.
  • Iniciarse en el sentido de los sacramentos como lugar de encuentro con Dios, en especial la Eucaristía.
  • Describir en Marcelino una persona que se realiza aceptando la propuesta de Jesús.

Ser libre

  • Profundizar en la propia autoestima aceptándome como soy.
  • Plantearse la propia afectividad y sexualidad y el lugar que ocupa en mi vida.
  • Adquirir los recursos necesarios para la toma de conciencia de la autonomía personal.

Vivir la fraternidad

  • Adoptar actitudes de apertura, participación y fraternidad en el grupo.
  • Experimentar la empatía como medio de vivir la fraternidad con los demás.
  • Vivir alguna experiencia de pertenencia a la familia marista, fraternidad / comunión eclesial.

Ser solidario

  • Realizar un voluntariado estable y acompañado.
  • Tomar conciencia de la lucha por la justicia de los cristianos, nacida del evangelio.
  • Profundizar en las causas estructurales de la exclusión y vincularlas con nuestra forma de vida consumista.

Propuesta 320 200