¡YA TENEMOS GANADORES DEL CONCURSO DE MICRORRELATOS NAVIDEÑOS!

Después de un mes de lectura de los microrrelatos y deliberación por parte del más selecto jurado literario animador de Grupos MarCha SJP, se ha procedido a la entrega de los premios literarios Marchosos 2013-2014.

¡Aquí tenéis a dos de las premiadas con sus respectivos relatos que son los que más nos han gustado!

Premios1

MICRORRELATO 1: LA NAVIDAD

Todo estaba preparado, mi padre ya había puesto el árbol de Navidad, mi hermano y yo el Belén, y mi madre tenía la cena preparada… ¡La Navidad estaba en casa!

Los cuatro nos sentamos a cenar, mi hermano como siempre, se comió la mitad de lo que había, estábamos muy felices, cuando, sonó un ruido en la puerta:

– Toc, toc…

– ¿Quién será?_ preguntó mi madre. No hemos invitado a nadie.

– Bueno, bueno… Ve tú a abrir, Susana_ dijo mi padre.

 

Abrí la puerta, y detrás de ella, estaban aproximadamente diez personas, entre ellos niños con unos jerséis todos iguales, en ellos había dibujados unos muñecos muy chulos con las manos hacia ti. Parecían muy felices…

– ¡Hola! Venimos a traeros la Navidad a vuestra casa_ dijo unos de ellos.

– Pero… ¡nosotros ya tenemos la Navidad aquí!_ aclaró mi padre.

– Tenéis todo lo que se necesita menos tres cosas: Esperanza, Fe y Caridad.

– ¿Y para conseguirlo qué necesitamos hacer?_ preguntó mi hermano con entusiasmo.

 

Poco a poco nos lo explicaron. Para conseguir la esperanza, primero nos enseñaron una canción muy bonita llamada “Siembra esperanza” y después nos explicaron que teníamos que sembrar esperanza…

Mi hermano preguntó: – ¿En una maceta? Y una señora que parecía tener experiencia dijo: – Se puede… pero no, lo que tenéis que hacer es sembrarla con el corazón, como en la canción. Para ello tenéis que confiar en Dios, nuestro Padre, y poder hacerlo posible, sobre todo los padres, que tenéis que sembrar esperanza en vuestros hijos_ aclaró otro señor.

 

Más tarde nos ayudaron a conseguir la Fe. Consistía en poner empeño en que: ¡Sí se puede!

Al final conseguimos la Caridad llevando comida y productos de aseo a los vecinos más pobres del barrio. Y al conseguirlo nos sentamos todos en el suelo a rezar un Padrenuestro todos juntos.

¡Esta Navidad ha sido la mejor y más bonita de mi vida!

 

MICRORRELATO 2: LA NAVIDAD PERFECTA

 

Soy ya viejo. Tengo ochenta y tres años. Ochenta y tres navidades las he vivido, unas como niño, otras como padre y las más recientes como abuelo.

Pero si algo he aprendido de todas estas ocasiones es, que la manera perfecta de vivir la Navidad es con la ilusión de un niño, el amor de un padre y la madurez de un anciano.